Rendirse es lo que necesitabas para hacer lo que amas
Muchas cosas he dejado y seguido haciéndolas porque sigo escuchando la voz de mi ex en mi cabeza, a veces le sigo creyendo. Todavía lo imagino, en mi cabeza, como ese hombre burlón y sarcástico ante cualquier idea, proyecto o trabajo que tengo en frente, como si nunca se hubiera ido hace dos años.
Parece que ese proyecto al que acabo de renunciar se hacía cada vez más un peso con cada día y cada semana que no terminaba de coser y que recordaba con tanta claridad, las veces que me dijo que "de qué servía" si no podía traer más dinero a casa. Y me sentía más pequeña pero también con la necesidad de demostrarle lo contrario, mi ego herido y aferrado a demostrarle lo contrario ¿A caso ese proyecto le iba a demostrar algo más de lo que hice? ¿Dejarlo y sobrevivir después de tanta violencia y dolor no había sido suficiente? era como si todavía quisiera demostrarle que soy suficiente para él ¿No es retorcida la mente? Lo es, cuando creciste escuchando eso, cada día por once años.
Fue entonces que al observar mi ahora, mi hogar, mi esposo y las nuevas oportunidades que se han asomado en mi vida, decidí rendirme. Porque ya no quiero demostrarle nada, porque ya no está en mi vida y ahora soy libre de elegir mi camino, rodeada de lo que quise un día sin tener que ser como alguien más espera que sea ¿Qué necesidad había de seguirme aferrando? Ninguna, solo el miedo a terminar de soltar el pasado. El miedo a que aún soltando el pasado las cosas no salgan bien, seguir creyendo que tal vez lo mejor que pude estar es como estuve, aun con todo lo que el universo me ha demostrado que eso no es verdad.
Bastó con vender mi maquina de coser para que todo se empezara a acomodar de cierta manera, como si hubiera terminado de romper un lazo invisible que me mantenía aún sosteniendo lo que ya es insostenible en esta realidad. Lo que me seguía alejando de hacer lo que he querido seguir haciendo desde hace años, contar historias.
Así que hoy abrazo esta rendición, dejo ir esa marca de ropa que me sostuvo por cinco años y que me llevó a descubrir otros sueños que ahora acompañan el de escribir y darle vida a mis historias. Abrazo esta rendición para volver completamente a mi, a quién soy y a quién, probablemente, siempre fui.
Comentarios
Publicar un comentario