Rendirse es lo que necesitabas para hacer lo que amas
Muchas cosas he dejado y seguido haciéndolas porque sigo escuchando la voz de mi ex en mi cabeza, a veces le sigo creyendo. Todavía lo imagino, en mi cabeza, como ese hombre burlón y sarcástico ante cualquier idea, proyecto o trabajo que tengo en frente, como si nunca se hubiera ido hace dos años. Parece que ese proyecto al que acabo de renunciar se hacía cada vez más un peso con cada día y cada semana que no terminaba de coser y que recordaba con tanta claridad, las veces que me dijo que "de qué servía" si no podía traer más dinero a casa. Y me sentía más pequeña pero también con la necesidad de demostrarle lo contrario, mi ego herido y aferrado a demostrarle lo contrario ¿A caso ese proyecto le iba a demostrar algo más de lo que hice? ¿Dejarlo y sobrevivir después de tanta violencia y dolor no había sido suficiente? era como si todavía quisiera demostrarle que soy suficiente para él ¿No es retorcida la mente? Lo es, cuando creciste escuchando eso, cada día por once años...