La sutura
A veces me gana la ansiedad por todo lo que no hice. Por lo mucho que está tardando todo. A veces quisiera volver al día en que escribí ese mail, borrar la disculpa, borrar la culpa, borrar todas las letras que no debía y no volver a ver su cara jamás. A veces me duele creer que todo iba a cambiar. Me duele haberlo dejado entrar una y otra vez, como si nunca hubiera dolido tanto. A veces me pongo triste por el potencial que tenía todo, y a veces también por eso me enojo. Quisiera que la cicatriz se hiciera ya, pero dejé que el tejido se rompiera una y otra vez y ahora la sutura lenta es la que me ayuda a cerrar. Un proceso que entra y sale, tira y levanta y vuelve a tirar. A veces parece que cerró, que sanó, pero luego un pensamiento fugaz contamina la realidad y me vuelvo enfermar y la herida se vuelve a abrir y tal vez se llega a infectar. A veces la infección dura semanas pero últimamente algunos días y cuando estoy muy de buenas, unas horas....