El mundo no necesita mi tragedia
La mayor parte del tiempo siento que ya no duele todo lo que ha pasado. Han sido tantas perdidas que aunque duele uno termina aceptando que eso es la vida, un cumulo de duelos. Pero me agota cuando un día, por un suceso inesperado, regresa el dolor y la insuficiencia. Es como si no hubiera avanzado nada, me siento pesada, estancada y frustrada porque es inevitable y amargo.
Creo que con todo lo que pasa en el mundo, lo que escribo es banal y trillado, mierda, todos estamos sobreviviendo al dolor que provoca este sistema día con día. Hay personas que no tienen ni tiempo en pensar en el dolor y yo me he tomado un día entero para sentir que nada ha sido justo, aunque ya acepté que nada puede cambiar y que me toca recogerme y sobrevivir también.
Entonces me siento peor, me siento con una terrible culpa porque ya no debería sentir esto. Ya no debería estar peleando con mi mente por todo aquello, todo lo que me ha llevado a este sitio.
Pero siento que si no escribo esto la mierda que queda por dentro se quedará ahí. Y en cada paso me seguirá consumiendo.
¿A caso tampoco puedo padecer mis dolores? ¿No tengo derecho?
¿Quién me ha hecho creer que no puedo sacar un poco de dolor en unas palabras?
Vaya, soy una migaja dentro de esta enorme sociedad y por un día elijo ser egoísta y ponerme a berrear porque he tenido que sanarme sola cada maldita herida que quienes sean me dejaron y yo permití que lo hicieran. Aunque sea por día.
Al menos ya no son semanas, ni meses.
Solo es un día en el que me permito sentir mi dolor, mi enojo, mi pena por lo que un día fue, por lo que me apuñalo.
Mañana será otro día.
Mañana tal vez deje de retroceder mil pasos.
Mañana tendré menos culpa.
Pero hoy no puedo.
Comentarios
Publicar un comentario