Entonces dejas que la incomodidad... te incomode
Pedimos mucho al universo, dios o a fuerza mística, energética o espiritual en la que creamos; pedimos que nos traiga nueva vida y cambios pero cuando nos corresponde le huimos a la incomodidad . Para mí, parecía frustrante y muy a mi pesar me movía, poco, y volvía a quedarme estática ante la incomodidad. Todo lo que había pasado me había dejado con un montón de nudos en la cabeza y mi respuesta a la incomodidad y el cambio era quedarme estática porque parecía que eso me daba un poco de control... qué engaño. Tuve que voltear mi vida de cabeza y soltar mucho en pocos pasos, ha sido doloroso y no. Creo que el dolor es más por lo que pudo ser que por lo que estaba siendo, porque nada sabía yo de la compasión y saberme que había hecho lo mejor que podía en las situaciones en las que estaba, con las herramientas que tenía. Hoy que estoy en un momento de tantísima incomodidad, lloro, me entristezco pero reconozco que tengo que seguir, aunque no me parezc...