desaprender a pensar en el pasado
¿Te has cachado preocupándote por el que dirán de personas que ya no son parte de tu presente? ¿Te sigue preocupando lo que piensa tu familia aunque ya no vives con ellos y generalmente no hacen el esfuerzo por verte y cuando los ves solo regresas a tu casa llena de ansiedad? Regresas a tu casa muy confundida y sintiéndote como cuando tenías quince: haga lo que haga nada será suficiente.
Entonces sientes que la vida que vives hoy no tiene sentido, aunque te has esforzado muchísimo para mantenerte en una rutina que te permite ser funcional (claro porque sobrevives a la depresión crónica o algún otro trastorno), trabajas los castings que tienes al día, tus mil emprendimientos y otros trabajos para mantener tu hogar, la nueva familia que estás construyendo y poder seguir haciendo tu arte. Si lo piensas es demasiado, pero para ninguna de esas personas es suficiente y aunque llevas mucho tiempo trabajando en que no te importe, te sigue doliendo, te sigue importando. Entonces tu esposo te regresa a tu realidad con solo preguntar "¿No eres feliz con nuestra vida?" y sonríes porque sí, si lo eres.
A veces es peor, porque lo hago frente a gente que no me juzga todo el tiempo. Ayer me caché diciendo que mi anillo de compromiso es "muy sencillo", aún sabiendo que me encanta, entonces la mejor amiga de mi esposo me aterrizó diciendo que era un anillo muy lindo ¿Por qué digo esas cosas si yo no las pienso, si yo amo cada pedacito que tengo el día de hoy?
Me está costando tanto desaprender a quitarle ese peso a esas personas que ya no están y sobre todo a los pensares familiares, aún siendo consciente de que ya no tienen esa relevancia en mi presente y es que ¿Cómo desaprendes pensares y diretes sobre ti, sobre tu vida que te han repetido siempre? Por muchas herramientas y trabajo, a veces vuelven a mi cabeza como moscas que solo puedo silenciar a ratos. Reconozco que quise sanar mi relación familiar por el sentido de estar en paz, de vivir mi vida sin preocupaciones pero a veces me asfixió y me miro triste queriendo demostrar mil tonterías solo para que me dejen en paz. Y lo del anillo me hizo pensar en que es suficiente. En que si realmente quieren "sanar la relación" y estar en mi vida, van a tener que aceptar que no soy ni quiero ser lo que ellos dicen que debo ser, ni mi esposo, ni la vida que estamos construyendo. Y poner esos malditos límites, que no le gustan a nadie pero que son tan necesarios. Recordarme cada que pueda que mi presente es este, que yo lo elegí y que estoy en paz y feliz con eso.
Sé que en algún otro momento y/o comentario, volverá a doler, volveré a sentir ansiedad e insuficiencia, porque uno no desaprende en dos días, pero aceptarlo y terminar de reconocerlo, es el primer paso para los recordatorios constantes de que no necesitas más eso en tu vida, que en este momento lo más importante eres tú y tu presente.
Tal vez un poco de distancia me haría bien.
Comentarios
Publicar un comentario