La inseguridad me azota en la cara
Hay días en que no comprendo el sentir de la inseguridad. Veo cosas, siento cosas y me siento nada o muy pequeña. Es como si todo el entendimiento, autodescubrimiento, reconocimiento y otros "mientos" más (que una cuestiona, reestructura, reaprende y trabaja durante el proceso) se hubieran desvanecido y mi cabeza pusiera su soundtrack de horror favorito por horas (a veces por días, semanas o meses) que dice y repite: no soy suficiente, nada es suficiente.
Me duele saberme en ellas, son insuficiencias e inseguridades que no nacieron en mi, que son ajenas a mi. De las que tengo que responsabilizarme pero que no vienen de mi ¿Qué jodido no? tener que responsabilizarte de las heridas que gente herida vino a vomitarte encima porque alguien más se las vomitó y no se responsabilizaron y su única forma de sacarlas es vomitarlas en alguien más.
De eso no hablan los constantes tutoriales y consejeros de "amor propio", no dicen que sanarte y llegar a ese amor propio sí, es un camino jodidísimo, que puede ser doloroso, horrible y que muchas veces ningún tutorial o consejo va a poder sacarte de ahí. Solo tú, tu entendimiento, paciencia y resiliencia pero con tiempo... bastante tiempo.
Y hoy aunque pareciera que estoy en calma, llevo días callando ese soundtrack horroroso, y repito herramientas y rutinas para silenciarlo. Me lo trago para no seguir en él, pero se repite una y otra vez, bajito. Lo único que sé en concreto el día de hoy es que me duele sentir estas heridas profundas que no son mías, porque parecía que estaban cerradas. A veces parece que el proceso ha terminado y entonces termino aquí, escribiendo y vomitando que no me siento suficiente.
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