El amor propio es más que un matcha y una foto en instagram

  Parece que estamos en un momento en el que nos empieza a dar menos miedo el mostrar el "amor propio" desde la verdadera vulnerabilidad. Hemos comenzado a señalar la romantización de este proceso y también hemos comenzado a cuestionarla pero ¿De dónde viene esta romantización? Tenemos claro que gran parte es por el privilegio, hay quienes pueden vivir su proceso de amor propio yéndose a Paris o a un viaje entero por otro continente. Pero aún así hay una parte del proceso que duele, Europa podrá distraerte y hacer que te olvides por un rato, pero mucho o poco el dolor siempre aparece. 

Claro, es importante resaltar que no todos los procesos duelen en el mismo momento, hay quienes juran que se aliviaron en dos días de una relación de 10 años o más, hay quienes con un clavo sacan otro y luego tienen que sanar 5 agujeros al mismo tiempo y están bien con ello. Pero yo no soy de ese club, yo de once años llevo dos y todavía me duelo, todavía me lástima ver todo lo que me permití en nombre del amor y me avergonzaba mucho admitir que dos años no son suficientes pero ¿por qué?

Aquí voy a volver al sistema que todos fingimos que no existe. Y voy a empezar por escribir y señalar que como a los hombres toda la vida se les ha dicho que llorar y vulnerarse no tiene cabida en sus existencias, generalmente son los primeros en burlarse y señalar a alguien que vive en plena libertad su duelo. Son los que suelen revictimizar y decir que "a nadie le daría tiempo grabarse mientras llora o sufre" y entonces ¿Dónde quedan las personas introvertidas? Recuerdo muy por ahí de los 2007-2010 que se visibilizaba lo mucho que hacer videos y las redes sociales ayudaban a todas estas personas, que probablemente no tenían con quien hablar. Hasta aquí, seguro llegarán algunos privilegiados a gritar que "para eso está la terapia", me gustaría recordarles que no todos gozamos con el privilegio de pagar un terapeuta. 

Entonces ¿La romatización viene de todo esto? en realidad... no, lo que quería resaltar con lo anterior es que, la idea de que ser vulnerable y tomar nuestros espacios para expresar que las cosas tal vez no están yendo del todo bien, y que al hacerlo personas (en su mayoría hombres) se burlen y te griten en la cara que lo hagas en tu privacidad, son mismas personas que toda su vida se les negó su derecho a expresar sus sentires y piensos. Como ellos creen que no tienen ese derecho a expresarlos recurren a querer privar a todo el mundo de externar sus lagrimas en libertad. Les incomoda demasiado porque ellxs mismos no se sienten cómodxs con sus propias tristezas. También vendrán los únicos y diferentes que dirán que, no pueden entenderlo porque ellxs se sienten más cómodos haciéndolo en su privacidad, en ese caso quisiera recordarles que cada uno expresa como quiere desde las herramientas que tiene y en donde se sienta- de igual forma- más cómodx.  

El amor propio se volvió una moda, y al principio parecía una buena moda, alentar a otrxs a sanar y a ser su mejor versión. Pero al estar tan alienadxs, tu proceso para encontrar el amor propio tendría que tratarse más de ir al gym y viajar, que de sentir tus propias heridas, porque es incomodo mostrar las heridas, es incomodo llorar y aceptar que dejaste que te dañaran al punto en que ya no sabes quién eres. Es incomodo avanzar y de un día a otro volver a sentir que nada tiene sentido ¿Por qué nos aterra tanto mostrar la parte antes de ir al gym? ¿Por qué creemos, ahora, que sanar tiene que ver con quién tiene el mejor cuerpo y hace más viajes que con quien reconoce más sus heridas y dolores?

Así volviendo esta "romantización" en deshumanización de un proceso que no se termina con un matcha y una foto en instagram. Porque si no muestras tu café o tu proceso físico y al contrario, haces un video hablando de lo que te duele y lloras, te dicen que vayas a terapia, aunque llevas dos años en ella. 

Me parecía más humana la romatización cuando incluía volver a hacer cosas que uno dejó de hacer mientras estaba en un relación tormentosa o mientras vivía un duelo. Me parecía más humano cuando hablábamos de volver a tener una cita después de vivir meses o años de duelo. La romantización era parte del proceso de una forma personal y amorosa, era más que fotos y videos en la red social para demostrar algo. Eran fotos y videos en la red social para recordar que ese día no estuvimos donde estábamos, que ese día dimos un paso adelante aunque tal vez al siguiente día volviera a doler. 

La romantización nació, desde mi perspectiva, en una necesidad de documentación del "proceso de sanar" y lograr el amor propio. Ahora es solo una estrategia más de marketing y del clasismo para ver quien tiene mejor figura y poder adquisitivo. 

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