Está bien no tener nada claro
Ya saben que aquí su tía cree mucho en la astrología y el clima astrológico. Desde hace un año y meses que no le pienso tanto en un retrogrado, y no de una forma de paz o algo así, es como si quisiera volver, que legalmente no puede y lo agradezco. Soy consciente que aún Alli de 15 años está en una parte muy grande de mi ser y de alguna manera sé que le perdonaría todo. Y perdonarle todo sería perdonarle el haberme robado todo, no lo material sino mi ser, mi esencia, la que hoy sigo buscando y sigo sin encontrar. Porque ya no tengo quince, ya no tengo 19 y ya no tengo 22. Tengo 27 y estoy perdida de mí, a veces creo que por eso las crisis de depresión vuelven cada mes. Me cuesta aceptar que estoy muy triste y enojada conmigo por haber dejado que me robaran todo. Y no solo él, todos los días trato de ya no pensar en todo aquello, pero como lo dije en otra entrada: el trauma me sobrepasa y ya me cansé de fingir que no.
Me cansa mucho que decir esto en voz alta me haga una persona menos válida. Como si tuviera que tener todo claro siempre Pero ¿Cómo puedes tener algo claro si todo lo que creías ya no existe? Ni siquiera lo que creías de ti era cierto, porque en realidad te compraste la idea de ti que alguien más se inventó para tenerte bajo control. Tal vez existe aún lo que creías de ti mientras no estuvo, pero por miedo no regresas a eso, no regresas a creer que puedes, que pudiste. Porque las ideas de ese alguien más pueden más. Y en tu cabeza está una y otra vez el "Ya viste, no pudiste" ese que esa persona te repetía constantemente.
Tantas cosas me han llevado a cuestionar el amor que a veces he dudado de lo que tengo con Karni. Por muchísimas cosas, porque esas creencias antiguas vuelven y chocan con quién soy. Creencias ajenas me invaden, creencias familiares me martirizan, luego llego a terapia y escucho la pregunta ¿Qué quieres tú?
¿Qué quiero yo?
Mi terapeuta constantemente me repite esa pregunta y me recuerda que estoy en un proceso, siempre me rio y le digo que me acuerdo de Mika Vidente, a quién tuve la fortuna de conocer en Venga. Cuando le dije a Mika que tengo el sol en acuario, el ascendente en piscis y la luna en piscis, me recomendó tomarme tiempos para mí, porque me rigen signos que siempre están en el exterior. Y así me he sentido desde la universidad, escuchando niñes inseguros, una ex pareja que se la pasaba compitiendo conmigo y una familia que me usaba como pretexto para "no destruirse"; solo en mis textos y mis canciones encontraba un rato de paz, en mis caminatas y perdidas en la ciudad, en los jueves de teatro. Todas esas cosas tiene cuatro años que no las hago. He retomado algunas y otras no he podido por diferentes cosas.
Tal vez por seguir en el exterior, y claro el tema económico no ha ayudado mucho.
¿Qué quiero yo?
Quiero dejar de tener miedo, quiero dejar de preguntarme porqué pasó todo, quiero volver al teatro más que nada en el mundo, quiero seguir haciendo música y quiero dejar de sentirme cansada, quiero dejar de sentirme triste. Hay cosas que ya tengo claro, cosas que necesito hacer para volver a eso, para tener lo que quiero. Pero hay otras que no. Hay muchas que no.
Y ya no quiero pretender que sí.
Ya no quiero pretender nada y poner expectativas sobre mi proceso que la gente espera de mí. Porque la única expectativa que tengo hoy es no sentirme triste.
Y es todo lo que quiero, por lo menos hoy.
Lo demás ya vendrá.
Comentarios
Publicar un comentario