Los veintes invisibles


Parece que soy muy adulta para vivir un romance adolescente y huir de mis responsabilidades. Y también parece que soy muy joven para ser soberana de mí, tener un trabajo y/o vida estable. 


Pensaba esto mientras veía Sex & The City y en el episodio hablaban de lo inestables que son los veintes y las mujeres en sus veintes. Y venía a mi cabeza la frase de una de mis películas favoritas “Quiero tener treinta, ser coqueta y prospera” ¿A caso no puedo ser coqueta y prospera a mis veintes? ¿A caso no lo he sido? Claro, las mujeres de esas series y películas son privilegiadas de cierta manera. En este blog es poco lo que tocamos el tema social pero me es importante ponerlo sobre la mesa porque vivimos comparándonos con esas mujeres y hay la enorme probabilidad que tú, que lees esto, como yo, no seas lo privilegiada o no tengamos los privilegios para ser soberanas de nosotras mismas en nuestros veintes, viviendo en México. 


Después pensaba en Soy tu Fan, mi serie favorita en la vida que además es mexicana. Pero aquí vienen una serie de incógnitas ¿Cómo se mantenía Charly durante toda la primera temporada, en sus veintes, sin preocuparse y solo dedicándose a terminar su tesis? ¿Martha aún la mantenía? La casa era de su papá pero ¿Y los gastos? ¿La psicóloga? ¿A caso tenía una beca del Poli y con eso se mantenía? Es algo que nunca sabremos y, aunque me identifico en la parte romántica en demasía con el personaje (además que marcó grandes rasgos de mi personalidad), no me siento reflejada ni representada con la realidad de Charly. Soy una mujer chilanga de 26 años, recién separada, teniendo el privilegio de no tener roomies pero siempre sufriendo por la renta, freelanceando, tratando de encontrar el amor dentro de un montón de vínculos que nunca saben lo que quieren, con un trastorno de ansiedad y depresión, tratando de ser lo que soy: una creadora escénica. 


¿Porqué en las series solo son visibles las etapas “ideales”? Adolescentes sin preocupaciones o mujeres de treinta que tienen la vida resuelta y su única preocupación es encontrar el amor ¿En 2024 seguimos existiendo únicamente para el amor? ¿A caso tratar de sobrevivir a este sistema no es trama suficiente para una serie? Todos los días escucho o leo a mis amigas hablar de lo difícil que está siendo esta etapa. Salud mental, jefes idiotas, pagos retrasados, personas sin responsabilidad afectiva, tratar todos los días de encontrarte y además ser tu mejor versión. Vivir con roomies o aún con tus padres, no tener para la renta, vivir las mil y un cosas desagradables en el transporte público… llegar a casa y solo querer que todo se vaya al carajo. 


En medio de mi crisis personal, de dejar a mi ex o seguir siendo miserable, llegué a Girls. Girls es una serie gringa, escrita, actuada y a veces dirigida por Lena Dunham. Desde ahí empecé a identificarme con la serie, porque definitivamente un día seré la Lena Dunham mexa. La serie trata sobre Hanna, una escritora de 24 años a quién sus papás le quitan el apoyo de la renta mientras ella trabaja de “becaria” en una editorial (trabajo en el que no le pagan). Hanna está escribiendo su primer libro, vive con su mejor amiga Marnie, en Nueva York, y está “saliendo” con Adam, un sujeto que nunca le contesta los mensajes y con el que solo coge cuando ella va a verlo ¿les resuena?


Cuando empecé a verla yo tenía 25 años, no sabía si seguir viviendo con mi ex, dejé la universidad y a consecuencia mi papá me dejó de dar el mismo apoyo, mi salud mental no me dejaba freelancear del todo, no había tenido sexo en dos años y me la pasaba sexteando con el vínculo (sí, el vínculo de nuestra primera entrada), el que me respondía solo cuando yo le mandaba mensajes. Conforme pasaban los episodios me preguntaba ¿Porqué nadie más habla de esta serie? Claro, vivimos en un sistema machista, es evidente pero nos han metido tanto en la cabeza el “ideal” que cuando nos muestran la realidad que nos atraviesa, duele. Y es más fácil ver el “ideal” y fantasear con la idea de que un día estaremos allí. 


Al ser gringa pensaba que probablemente la serie terminaría dándome el final ideal, Hanna convirtiéndose en una famosa escritora vendiendo muchos libros, con Adam siendo un actor exitoso… pero como la vida, la serie es cíclica, como la vida los sueños de los personajes cambian. Y aunque Hanna se aferra a su sueño de escribir su libro, al final no deja de ser escritora pero desde otra perspectiva y otra realidad a la que se ve en el episodio uno; es un final feliz pero feliz a la realidad de una Hanna que ya no es la escritora becaria sin el apoyo de sus padres. Lena Dunham me parece una genia, escribió un guión que atraviesa una etapa a la que tantas mujeres nos duele y a la que tantas nos cuesta, tan real y tangible. Y aún siendo gringa y con contextos diferentes a los que se viven en México, me atravesó de muchas formas. Tanto, que no pienso gastar los tres años que me quedan de esta etapa pensando en mi “Ideal de treinta”. 


Cómo Hanna, pienso seguir aferrándome a mi dramaturgia y a mi teatro pero ya no espero que sea lo único que haga de mi vida. Quiero seguir buscando el amor aunque termine llorando con mi helado y viendo “A él no le gustas tanto” un millón de veces. Quiero seguir luchando con mi cabeza hasta que un día ya no tenga que hacerlo. Quiero seguir escuchando a mi mejor amiga contar que se metió por la ventana solo porque quería ver a alguien o compartir con mi mejor amigo otro montón de canciones sobre desamor.  Quiero dejar de pensar en que voy a empezar a vivir cuando llegué al ideal, porque aunque difícil y doloroso, la realidad y la vida que he construido a los veinte también vale la pena, aunque a veces parezca que no. Porque ¡Puta madre! Todavía queda mucho por hacer y mucho por cagarla y mucho por ser y mucho por reír y mucho por llorar y mucho por vivir ¿Porqué carajos tengo que sentir que estoy acabada? ¿Porqué sentir que esta etapa de mi vida es invisible? 


No sé, probablemente este blog no se quede aquí. Tal vez un día como Lena Dunham, escriba, actúe y dirija pero una obra sobre mis veintes o tal vez solo escriba el guión para Netflix… lo que pase primero. 


Feliz 2024 







Comentarios

Entradas populares de este blog

No fui invisible, solo fui vulnerable en un lugar que no me permitió ser

El mundo no necesita mi tragedia

¿Me duele que ya no me duela el pasado?