¿Si quiere ser tu amigo o solo quiere tener la puerta abierta?

 Desde hace meses tengo ese cuestionamiento y agradezco infinitamente todo el debraye de mi mudanza y la depresión porque, sin eso, hubiera estrenado una obra de la que ahora me cuestiono el sentido de su existencia. Porque es válido dejar que alguien se quede en tu vida, siempre y cuando sea reciproco ¿Por qué tendría yo que forzar una amistad que yo de principio no buscaba? ¿Realmente vale la pena? 

A veces damos por sentado amistades con conocidos que ni siquiera recuerdan tu nombre, y claro, todos vamos por la vida tratando de sobrevivir, y puedo entender estas amistades de redes sociales en las que interactuamos diario y mensajeamos cuando queremos hacerlo, es reciproco (voy a repetir esta palabra un millón de veces hoy ¿ok?) al final sabemos que estamos, aunque nos conozcamos tres años después en persona. Y con las personas que realmente conozco, en persona, puedo entender la adultez, el trabajo, el cero tiempo pero aún así hay momentos en el día en los que uno manda un mensaje, una interacción, algo que nos hace saber que ahí estamos. Pero cuando pasamos de ser un casi algo (o pasar a intentar una amistad con alguien que te gusta) pareciera que una tiene que cargar con una responsabilidad enorme. No hablar mucho con la persona porque si no eres una buscona, apoyar a la persona aunque la persona no se toma ni dos segundos para preguntarte como estás hoy, tratar de no sentir nada por lo que sea que haga esa persona porque si no otra vez eres tú la del problema. Si pones límites para evitar esa presión social terminas siendo una mamona o "estás rara". O peor, te alejas para evitar esta relación forzada e incomoda y cuando menos te das cuenta te escriben a las 2am para reclamarte porque no les hablas más. 

¿No es muy machista de su parte hacerte responsable de todo? 

Sí lo es. Y a muchos no les gustará leer esto pero, el sistema los tiene tan acostumbrados a que una mujer les resuelva todo que así van por la vida. 

Y si les soy honesta son dos vinculaciones que extraño. Extraño a quien contarle que hago mientras se queja del trabajo y nos reímos por alguna tontería o nos mandamos biblias sobre cosas de la vida. También extraño con quien discutir sobre que Bad Bunny es un gringo, que me pongan canciones de Joan Sebastian, que me pregunten sobre alguna cosa de teatro que dije o me den un consejo certero. Pero también estoy cansada de forzar amistades y vinculaciones, cansada de tener que hacerme cargo yo sola de algo que debe ser mutuo aún no siendo romántico, porque las amistades también se comunican, también se cuidan. Pero no quieren ni una ni otra cosa.

Hasta este momento estoy segura que no entienden el titulo, y es que tengo que puntuar que también me han tocado esos casi algo que terminan siendo mis amigos y cuando terminan con la novia quieren volver a una vinculación conmigo, me dejan ahí con la amistad para después querer que vuelva a ser una "mientras sale algo mejor". En otro momento de la vida me dolería pero ahora entiendo que no tengo porque cargar con las decisiones de los demás. Lo que un cínico quiera de mi no tiene nada que ver con mi valor y mucho menos con quien soy, al final siempre regresan, pero ya hablaremos de eso en otra entrada. 

Declaro finalizada mi casialgoamiga era. De ahora en adelante quien realmente se quiera quedar que lo demuestre, quien realmente quiera estar que esté y que no me cargue la responsabilidad de una vinculación que no quiere. De ahora en adelante no voy a forzar ninguna vinculación ni voy a pretender que estoy cómoda con una situación con la que no lo estoy. Y mucho menos voy a aceptar que regresen porque les fue del asco en su relación. Porque aquí se les quiere a todes, incondicional e intensamente, y espero eso también para mi. 

A la mierda con la tibieza. 





Comentarios

Entradas populares de este blog

No fui invisible, solo fui vulnerable en un lugar que no me permitió ser

El mundo no necesita mi tragedia

¿Me duele que ya no me duela el pasado?