CHALE!

 

Y ahora qué hago?


Tengo una vida completamente distinta a lo que tenía cuando te lloré mientras tragaba helado y veía “A él no le gustas tanto”. Pensando que no te gustaba tanto. Y ahora saber que tal vez sí me rompe en mi intensidad ansiosa.


Pero tranqui, estoy “bien” mentalmente. Solo me hago muchas preguntas que sé no tendrán respuesta. Y fantaseo con uno u otro pensamiento. Fantasear no será más que eso, porque la realidad está en esa conversación en la que mis imprudencias fueron olvidadas, en la que siento que hay muchísimo sin decir pero solo nos alegramos por el otro.
Me envuelvo en un mar de sentimientos mientras escucho a Ruzzi cantar frases como: “Casí muero en el intento de ganar tu corazón” y pensando que es la canción perfecta para lo que ocurre. Si llegara a preguntar ¿qué te hizo sentir esta conversación? Probablemente sería otra imprudencia olvidada y deseo que algún día puedas devolverme mi libro mientras hablamos de lo que se siente, sin esperar nada. Aunque en mi cabeza pueda suceder todo.


Al final con todo y lo que siento, también es un respiro saber que no solo sentí yo, también sentiste tú.

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